
12 inmuebles encontrados

Las propiedades en venta en Filadelfia reúnen siete tarjetas, pero no siete inmuebles claramente distintos. Seis pertenecen al Parque Industrial Bioceánica II: tres están clasificadas como terrenos y otras tres como apartamentos aunque sus títulos y descripciones hablan de lotes. Las fichas de 740 y 1.040 m² coinciden en superficie y precio entre ambas fuentes; además aparecen opciones de 573,88 y 600 m². La séptima publicación es una estancia de 11.200 hectáreas en Pozo Azul. Antes de comparar conviene depurar duplicados, corregir tipologías y separar suelo industrial de explotación ganadera.
Pedí número de lote, manzana, finca, cuenta catastral, plano y vendedor de cada ficha. Los registros de 740 m² por USD 61.420 y 1.040 m² por USD 114.400 aparecen dos veces, con títulos y categorías diferentes, por lo que podrían ser las mismas unidades comercializadas por dos fuentes. Las superficies de 573,88 y 600 m² sí requieren confirmación individual. No sumes tarjetas repetidas para medir disponibilidad ni negocies dos reservas sobre un mismo lote.
La oferta publicada presenta tres escalones: USD 61 por m² en calles internas, USD 83 por m² sobre avenida principal y USD 110 por m² sobre ruta. Aplicados a las tarjetas dan aproximadamente USD 35.007 para 573,88 m², USD 36.600 para 600 m², USD 61.420 para 740 m² y USD 114.400 para 1.040 m². Confirmá la ubicación exacta de cada unidad, porque el frente efectivo, la maniobra y la exposición comercial deben justificar la diferencia y no solo el nombre de la categoría.
Las descripciones sitúan el desarrollo sobre el Corredor Bioceánico y mencionan doble acceso logístico, incluido un enlace con la Ruta Transchaco, además de una referencia de 75 km al aeropuerto de Mariscal Estigarribia. Una ficha afirma infraestructura instalada y otra enumera servicios proyectados. Solicitá cronograma, permisos, recepción de obras y garantías para agua, cloaca, electricidad, iluminación, incendio, seguridad, caminos y residuos. Una promesa futura no debe valorarse como servicio operativo.
Tres tarjetas registran dormitorios y baños, pero sus títulos son ‘Lotes sobre calles internas’, ‘Lotes sobre Avenida Principal’ y ‘Lotes sobre Ruta Bioceánica’; el proyecto se define como industrial y logístico. No las evalúes como departamentos ni apartamentos residenciales. Pedí que el anunciante corrija la tipología y confirme si existe alguna edificación incluida. Clasificar bien evita comparar el precio de suelo empresarial con viviendas de Filadelfia y reduce búsquedas engañosas.
La publicación rural pide USD 1.000 por hectárea, totalizando USD 11.200.000, y declara 34 km desde el asfalto. Describe ocho potreros de campo natural, tres tajamares de 10.000 m³, veinte potreros con Gatton Panic y Tanzania, bebederos, callejones, alambrados, caminos perimetrales y corral renovado. El texto cita tanto unas 1.000 como 200 hectáreas de pastura; mensura, mapa de coberturas y visita técnica deben resolver esa diferencia antes de proyectar carga animal.
Para un lote industrial revisá dominio, reglamento del parque, uso, accesos, potencia, redes, expensas, plazo de entrega y posibilidad real de construir u operar. Para la estancia sumá mensura, agua estacional, suelos, pasturas, cercas, ocupación, ambiente y transitabilidad de los 34 km. En ambos casos la reserva identifica finca y superficie, distingue obra existente de proyectada y se devuelve si duplicidad, área, acceso, habilitación o servicios contradicen la documentación entregada.
¿Hay siete propiedades distintas en Filadelfia? No necesariamente: las fichas de 740 y 1.040 m² repiten superficie y precio en dos categorías y deben identificarse por finca y lote.
¿La oferta principal es residencial? No: seis tarjetas describen suelo industrial o logístico y la restante es una estancia ganadera.
¿Qué rango de precios aparece? Los lotes publicados van de USD 35.007 a USD 114.400 y la estancia se ofrece por USD 11.200.000.
Interior de la vivienda
Exterior y espacios
Aparcamiento y almacenaje
Edificio / Condominio
Seguridad
Servicios y conectividad