





Carrer del Xaloc, Rubí, Nord, Cataluña
€ 255.000
Carrer del Xaloc, Rubí, Nord, Cataluña
€ 255.000
2
Habitaciones
2
Baños
116 m²
Superficie
Originalmente distribuido en 3 habitaciones, actualmente dispone de 2 amplias estancias. Según estudio técnico realizado, es posible recuperar la tercera habitación con una inversión aproximada de 12.000 €. Entro en casa después de un día lluvioso y dejo las llaves en el recibidor. La luz suave de mi amplia cocina me recibe, mientras dejo el paraguas y la ropa mojada en la galería, ese espacio tan práctico que siempre me salva. Me preparo un té calentito y lo dejo en la mesita del salón. Antes de sentarme, paso por el aseo para mirarme un momento al espejo, como quien se reconecta consigo misma. Al fin me dejo caer en el sofá mullido del salón. El silencio, la calma, la sensación de hogar. De repente, la lluvia se detiene y aparece un arcoíris. El sol entra tímido por el patio, así que salgo a respirar ese olor a mojado que solo la lluvia sabe dejar. Mientras disfruto del momento, escucho algo arriba. Subo las escaleras y me encuentro a mi marido, que hoy ha llegado antes. Nos abrazamos en el acogedor distribuidor del dúplex, ese rincón que siempre nos reúne sin querer. Entro en mi habitación luminosa para coger un libro y ropa cómoda. Antes de cambiarme, paso por la habitación de mi hijo: la cama estirada, el olor a limpio… aún no ha llegado. Con el libro en la mano, entro en el baño principal. Su amplitud invita a parar. La bañera, la espuma, el agua caliente, unas velas… y mi momento de paz. Ese instante en el que la casa te abraza y te recuerda que aquí, cada día, puedes respirar.
Originalmente distribuido en 3 habitaciones, actualmente dispone de 2 amplias estancias. Según estudio técnico realizado, es posible recuperar la tercera habitación con una inversión aproximada de 12.000 €. Entro en casa después de un día lluvioso y dejo las llaves en el recibidor. La luz suave de mi amplia cocina me recibe, mientras dejo el paraguas y la ropa mojada en la galería, ese espacio tan práctico que siempre me salva. Me preparo un té calentito y lo dejo en la mesita del salón. Antes de sentarme, paso por el aseo para mirarme un momento al espejo, como quien se reconecta consigo misma. Al fin me dejo caer en el sofá mullido del salón. El silencio, la calma, la sensación de hogar. De repente, la lluvia se detiene y aparece un arcoíris. El sol entra tímido por el patio, así que salgo a respirar ese olor a mojado que solo la lluvia sabe dejar. Mientras disfruto del momento, escucho algo arriba. Subo las escaleras y me encuentro a mi marido, que hoy ha llegado antes. Nos abrazamos en el acogedor distribuidor del dúplex, ese rincón que siempre nos reúne sin querer. Entro en mi habitación luminosa para coger un libro y ropa cómoda. Antes de cambiarme, paso por la habitación de mi hijo: la cama estirada, el olor a limpio… aún no ha llegado. Con el libro en la mano, entro en el baño principal. Su amplitud invita a parar. La bañera, la espuma, el agua caliente, unas velas… y mi momento de paz. Ese instante en el que la casa te abraza y te recuerda que aquí, cada día, puedes respirar.
Lugares en la zona aproximada del anuncio. La ubicación exacta del inmueble no está confirmada.